Hacia un Ideal
El mercado actual nos ofrece una oferta muy amplia y variada en ropa de trekking y montañismo.
A pesar del entusiasmo puesto por los fabricantes en su labor investigadora para la obtención de una tela ideal, hay que decir que éste sigue aún sin inventarse. Se entiende por tela ideal aquella que diera cumplida y absoluta solución a todas nuestras necesidades como usuarios
En el trekking y deportes de montaña , no cabe duda de los grandes avances, en las innovaciones han sido mucho mayores a nivel de diseño técnico y/o soluciones de utilización prácticas.

Transpirables Impermeables
Hacer montaña, entendiéndose como tal una práctica deportiva que implica movimiento y trabajo físico, da lugar a que nuestro cuerpo sude. Si el vapor de agua generado por la sudoración no es trasladado al exterior de forma eficaz y suficiente, la capa de aire existente entre nuestra piel )' el tejido exterior que nos envuelve, perderá capacidad térmica por que su humedad relativa aumentará progresivamente, hasta que se sature y condense. Resultado final: estamos empapados por dentro, y las consecuencias de esto pue- den ser fatales a poco que la temperatura ambiente descienda. Es por esto que una prenda exterior para montaña, con independencia de si vamos a hacer trekking o alpinismo, debe conjugar lo más sabiamente posible sus dos cualidades más preciadas: impermeabilidad y transpirabilidad.

Sintéticos y para el Frío
El poliéster y sus fibras derivadas siguen constituyendo la base textil sintética empleada para la confección de estas prendas. Muy resistente a la humedad, rápido secado. ligero y volumen aceptable. Por otra parte, tras una buena sudada huele menos que otras prendas basadas en fibras naturales, es más duradero y cómodo de usar en términos generales. Entre los "peros" encontramos una seria disminución de su capacidad térmica frente al viento y limitada resistencia a la abrasión. Actualmente los fabricantes han incorporado al poliéster membranas micro porosas, tratamientos exteriores hidrofugado determinados porcentaje de otras fibras como lycra, algodón, Supplex, cordura, etc. encontrándose buenas soluciones tendentes a reforzar las ventajas y disminuir o casi anular los inconvenientes del poliéster. Para actividades de trekking en condiciones estivales resulta ideal combinar el forro con una camiseta interior como primera capa en contacto con la piel, que ayude a repeler la humedad (propiedades hidrófugas) producto de la sudoración y así complementar las cualidades del forro. la clásica camiseta de algodón no sólo acumula humedad, sino que tarda en secar y enfriará nuestros riñones, entre otras cosas.

Elegir el Forro
En principio tienes varias opciones, puedes elegir que sea:
• De apertura total : más práctico y favorecedor de la transpiración.
• Versión polo (apertura superior): más estético y técnico, pensado para actividades de intensidad física media-baja.
• Versión chaleco: la menos polivalente de todas.
Busca en todos los casos un buen cuello, alto y ceñido, y una cremallera gruesa (inyectada) que última mente se imponen por el buen resultado que dan. Por otro lado en alta montaña, es muy interesante llevar cremallera con doble cursar, solapa interior tras cremallera, y ajuste clástico de cintura.
Recuerda que resultará más eficaz un puño rematado con el mismo tejido polar o con lycra, que uno ajustado de punto.

Conocer la Campera
De entrada, ayudará mucho tener claro qué queremos hacer en la montaña (tipo de actividad, niveles de compromiso, dificultad o intensidad, frecuencia de salidas, con o sin la abuela, batir récords, etc.). No hay que olvidar que una prenda totalmente impermeable, no es transpirable, y viceversa.
• El aspecto exterior de ciertos diseños puede inducir a confusión, sobre todo porque ya existen en el mercado prestigiosas marcas que los incluyen en sus gamas, confeccionados a base de tejidos (Pro-tex ultra, Perex-6, Hydrenaline, lightflite, microfibras de poliamida, etc.) que, aunque tengan un cieno grado de transpirabilidad, sus mayores cualidades las encontramos en la acción cortaviento y/o impermeabilizadora.
• Intentar a buscar impermeabilidad y transpirabilidad absolutas, independientemente del grado de humedad ambiental, esté o no lloviendo, impasible al volumen de la precipitación. Y al mismo tiempo que aísla cuando haga frío, y refresque cuando apriete el calor. Y no sólo eso, sino que se muestre resistente como la mejor lona y pese lo que la más liviana pluma...No insistas, sobra que vivimos en un mundo imperfecto, y nuestro Santo Grial no existe por el momento.
• En términos generales, impermeabilidad es la propiedad que más se valora, porque también su ausencia es la primera en notarse. Sólo a título referencial, la Campera elegida deberá haber superado en los preceptivos tests de rendimiento una columna mínima de 10.000 mm. Y como todo es muy impermeable, cuando está nuevo, o poco usado, no hay que dejar de lado, en mayor o menor medida, el resto de parámetros (transpirabilidad, ligereza, durabilidad, movilidad, prestaciones técnicas, etc.)
• Para elegir la talla adecuada, conviene que te la pruebes con una prenda interior de cierto volumen, para tener la suficiente holgura en caso de combinarla con un forro polar. Los modelos que incluyen fibra polar integrada y cosida en la propia Campera no son recomendables por su escasa practicidad y nula polivalencia.
• La versión 3/4 vale para todos los públicos. Las tendencias actuales ofrecen versiones 2/4, más técnicas y menos aparatosas, pensadas inicialmente para actividades de nivel medio-alto.

Afinando Todavía Más
Casi siempre resulta preferible elegir un tejido fino- medio (no más de 115 g/m2) para expediciones o actividades técnicas y/o de compromiso. Para una práctica más moderada, los tejidos gruesos (desde 160 glm2) garantizan durabilidad... y peso. Y ya puestos a afinar:
• Eleva los brazos alternativamente y comprueba, no sólo que no te quede la manga desprotegida, sino que no se levante el faldón inferior de la Campera por ese mismo lado. La versión 3/4 es la más popular. Los fabricantes actuales manufacturan versiones 2/4, más ligeras)' menos voluminosas, para quienes exigen diseños de máxima movilidad.
• La capucha debe ser al menos integrada, no desmontable. Así mismo, la Campera ha de tener ajuste de cintura y faldón, fácilmente destensable.
• Aunque hasta hace poco tiempo los sistemas coadyuvantes para la transpirabilidad eran sólo exhibidos por los modelos más técnicos, la eficacia demostrada y por ende la polivalencia que otorgan a la prenda este tipo de innovaciones, las hacen hoy por hoy recomendables para todas las prácticas, sea cual fuere el nivel. Puede elegirse entre una simple ventilación de las axilas con cremallera, o comunicada con bolsillos exteriores, ventilación costal independiente de los bolsillos, etc.
• Y por supuesto, que las costuras vayan interiormente termo selladas.

Cuidados
Las capas impermeables y transpirables -ya sean un revestimiento o una membrana laminada- dependen para funcionar de componentes relativamente delicados. Ni siquiera la Campera más cara del mercado te durará mucho si la maltratas.
En primer lugar, la suciedad y el sudor pueden obstruir y ensuciar los microporos del tejido, disminuyendo su transpirabilidad. Mantener la prenda limpia ayuda a conseguir que funcione en toda su capacidad. Algunas clases de detergentes pueden destruir químicamente algunos elementos de la cubierta, así que Ice las etiquetas y sigue las instrucciones de lavado y secado del fabricante.
Sin embargo, no suele ser una buena idea meter la Campera en la lavadora; el movimiento de batido del tambor puede eliminar gradualmente el acabado hidrófugo de la cubierta, Los acabados hidrófugos se aplican para conseguir que el agua quede formando gotas sobre la superficie de la cubierta (efecto deperlante), Si este acabado exterior desaparece, la membrana o capa transpirable e impermeable del interior de la cubierta seguirá evitando que penetre el agua; pero el tejido de nailon puede saturarse con la lluvia, lo que haría disminuir la transpirabilidad y daría a la Campera un tacto frío y húmedo, Independientemente de los cuidados que prodigues a tu Campera, el acabado hidrófugo terminará por desaparecer simplemente con el uso, El efecto deperlante se puede restaurar en parte aplicando a la cubierta algún spray o añadiendo algún producto en el lavado.
En cualquier caso, siempre resultará menos agresivo para la prenda lavarla a mano, y lo menos posible.

Forros Polares ¿ SIMILARES PRESTACIONES ?
Si de verdad pretendemos tener un forro quee sea bueno en todo, podemos ponemos encima algo así como un chubasquero hipertérmico o una pseudo Campera que no es interior ni exterior, sino todo lo contrario. Semejante galimatías no lo es tanto...
La capacidad térmica representa la principal razón de ser en un forro polar, y suele ir reñida con la ligereza.
Éste último aspecto resulta vital para alta montaña, pensando en actividades de mucha intensidad física y/o movimiento. Normalmente, encontraremos tres tipos de grosores: fino (desde 140glm2), mediano (desde 220 g/m2) y grueso (desde 300g/m2).
Además de la capacidad térmica, elegiremos en función del peso y volumen que deseemos en la prenda una vez doblada. Poco a poco se le da cada vez más importancia a la capacidad cortaviento, sobre todo en climatologías como la nuestra, donde en muchas ocasiones la Campera exterior sobra. pero si te la quitas el viento te "acuchilla" a través de un forro no dotado con este tipo de protección. En este caso, la capacidad térmica de la prenda disminuye en progresión ascendente (para un forro grueso, en tomo a un 4% de reducción frente a 10 km/h de viento, 12 % con 20 km/h, etc.).

Nunca olvides que:
• A la hora de escoger talla, no debe quedarte ajustado como si de una camiseta interior se tratase, pero tampoco excesivamente holgado, de lo contrario este exceso de volumen haría muy incómoda la colocación encima de una Campera exterior si las condiciones I requieren.
• Pruébatelo con el mínimo de ropa debajo (sólo una camiseta), y eleva los brazos bien estirados, para comprobar que los puños no quedan demasiado bajos. |