Breve entrevista al maestro Ángel Llanos de la Escuela Florentino Ameghino, Córdoba
Esta entrevista fue realizada en la salida de diciembre del año 2007 por una de nuestras aventureras: Profesora Silvia Visciglio de la Ciudad de Santa Tomé. A ella nuestro agradecimiento
La charla con Ángel
Ángel nos cuenta que llega en moto desde Tres árboles. Hace 12 Km., desde la sierra. Ahora los chicos tienen en equivalente de las vacaciones de invierno. El período de clases es de Agosto a Mayo. Sus vacaciones son Junio y Julio. Es un período escolar estival.
Silvia: ¿El Ministerio (de educación) se porta bien?
Ángel: Sí, cuando se necesita, está. El tema es “permanecer” –remarca-, Venís un día, no es nada, cuando pasan diez días, veinte días... Mi señora ( hace dos años que está y yo desde Febrero. Soy maestro desde hace quince años. Estuve en Cerro Pelado... adentro. La escuela (se refiere a la Escuela F. Ameghino en la que estamos) está desde el 65´. Es la más alta, la más AB, inhóspita y la única que no tiene camino. Es inhóspita por el clima, pero no por ser la más sola. Hay contacto social. Estos (se refiere a los niños) no son los típicos “chicos rurales”: saludan, hablan, son “sueltos” para hablar.
Hablamos del tema del ambiente.
Ángel: Ellos (los niños) tienen el paisaje incorporado, dos horas para ellos son... (registro: cuatro horas para otro cualquiera)
(Hablamos de los medios para llegar. Ángel nos comenta de dos muchachos que llegaron desde Rosario –los vimos al llegar- que viajan en moto y le contaron que se cayeron varias veces. Dice Ángel: “es necesario saber andar en moto, pero el 60% es conocer el terreno”.

Silvia: Igual que con el caballo...
Ángel: NO, no. El caballo es mucho mejor, el caballo no se golpea, la moto no sabe... La mula es más apta, El caballo es obediente, a lo mejor sigue porque obedece, pero la mula no va a seguir, es muy inteligente.
Silvia: De ahí vendrá lo de “terco como una mula”...
Silvia: ¿la escuela tiene sus propias mulas?
Ángel: Sí, tenemos dos de la escuela. Los alimentos los traemos en mula. Se turnan los padres, por mes y ponen dos mulas más para traer con cuatro mulas lo necesario para un mes: gas, verdura, carne congelada, huevos... (yo anoto: una mula = 80 kg. = 30 pesos). Si es barato, según el albergue. Tenemos energía eólica y solar.
Jorge le pregunta si les alcanza para ver la televisión y usar la computadora...
Ángel: La cuidamos, prendemos una u otra.
Silvia: la racionan
Ángel: sí
Silvia: ¿se hace pesado? (en el contexto de la charla, la pregunta se refiere a vivir en la escuela...)
Ángel: Es una elección de vida. No trabajas cuatro horas;
Silvia: Trabajas 24 horas... (ya lo había dicho él al principio, yo lo estoy parafraseando ...)
Ángel: Es duro para permanecer, Tenemos hijos, una nena de 20, una de 16 y otro de 13. Hay que atender las situaciones. Ellos fueron alumnos rurales, viven en Santa Rosa (de Calamuchita). Generalmente estamos los dos (el matrimonio docente) en la escuela. Ahora me quedo yo, nos manejamos por handy. Hay una cocinera.
La conversación vuelve al período escolar.
Ángel: De los 365 días, se trabajan los días hábiles que correspondan; por ejemplo, si en el mes hay 22 días hábiles, se cumplen. No importa si es feriado, sábado o domingo.
La conversación deriva hacia la jubilación. Nos cuenta que los varones se jubilan con 65 años y las mujeres con 60. Que les pagan “zona desfavorable” pero les pagan “Jornada simple”. Hay un intercambio acerca de lo injusto que es que estando ellos obligados a quedarse allí, solamente les paguen 4 horas de clase...
Ángel: Pero nosotros elegimos la escuela. Primero la elogió mi esposa, que es la directora, en el ofrecimiento de cargos, podría haber elegido otra escuela, pero eligió esta. Y después yo pedí el traslado
Silvia: ¿Por qué?
Ángel: Porque siempre trabajé en la escuela rural.
Silvia: ¿El paisaje te sigue impactando?
Ángel: El paisaje nunca me impactó. Sólo cuando te (lo) querés apropiar y no podes. Lo respeto, al clima, si vengo en moto, si vengo a caballo, me cuido del río. ... ni loco me largo a cruzar (se refiere al día anterior, el 8 de diciembre, que hubo tormentas, lluvias y granizo) pero tampoco me imposibilita (para) moverme. Viajo con lluvia, piedras, tenés que ser criterioso...
Casi nos despedimos. Hasta ese momento estuvimos bajo la cumbrera, en la galería exterior. Pero yo entro a una de las aulas, porque no había visto ninguna)
Dentro del pequeño salón de clases veo mesas y sillas de trabajo, armarios, material didáctico, bibliografía. El salón se parece en algo a una habitación de una casa pero con la pizarra. Tal vez haya estado dividida y entonces le pregunto si tiene grados múltiples.
Ángel: Sí, tienen primero y segundo ciclo y 6° del tercer ciclo. El sistema llega hasta 8° año. Este sistema de Córdoba condena a los niños a ser analfabetos funcionales (creo que me dijo eso...) Los condena a cuidar cabras después de los 11 años.
Se sienta y nosotros también nos sentamos en los pupitres y él sigue diciendo:
Ángel: Hablando bien en criollo, yo entré a dar clases en la escuela rural y me “cagué” para aprender. A mí me dieron un título sin nada. Creí que ser maestro rural era tomar un ómnibus, bajarme y dar clases. Y no. No tenía luz, ni comunicación, quedaba a 40 Km. de la escuela...
Silvia: En Cerro Pelado...
Ángel: No, ojala hubiera estado en Cerro Pelado... Eso está de este lado del lago ... para llegar a la escuela o nadabas o dabas toda la vuelta ... (Santa R. De Calamuchita, Yacanto).
Silvia: ¿Ahora, hay alguien allí?
Ángel: Sí, pero cambió. Yo caminaba 15 a 20 a.m. con la mochila de mercadería. Llegaba y tenía todo el trabajo de un maestro: el PAICOR, los problemas de una escuela. Los chicos volvían a sus casas y yo me quedaba, solo, solo, de toda soledad... en un páramo. Dormía desde las 8.30 de la noche hasta las 12.00 y te despertabas... te acompañaba la radio... Los viernes salía pero caminaba hasta Yacanto o llegaba con un camión de pinos. Cuando pude me compré una moto...
La conversación nos lleva a otros temas.
Nos habla también de las condiciones económicas de los lugareños; de sus orígenes ancestrales; su medio de vida...
Silvia: Hay pobreza...
Ángel: No, para nada. La gente tiene muy buena situación económica.
Silvia: Pero el padre del niño que dejó la escuela, lo necesita que trabaje porque es pobre...
Ángel: No, no, lo necesita para que trabaje, pero no porque sean pobres. Es la costumbre...
Silvia: La Escuela viene a romper con eso
Ángel: No, nosotros no tenemos conflictos con nadie. Todos nos necesitamos |